Comentario al Santo Evangelio según San Juan 20, 1-2. 11-18 (22 / 07 / 2023) “Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”
Comentario al Santo Evangelio según San Juan 20, 1-2. 11-18
(22 / 07 / 202
“Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?”
El Evangelio de hoy relata el encuentro de María Magdalena con Cristo resucitado. Comienza con tintes de tristeza: todavía estaba oscuro, María no encuentra el cuerpo de Jesús y no sabe dónde lo han puesto. Por ello comenzó a llorar junto al sepulcro. Es una escena en la que muchos nos podemos sentir reflejados: oscuridad, pérdidas, oscuridad, lágrimas.
Es evidente que muchas veces en nuestra vida se apodera de nosotros la tristeza, la soledad, la muerte. Lloramos, perdemos las fuerzas y la ilusión por vivir. Nos sentamos en los sepulcros y fracasos de la vida con nostalgia y sentimos que no podemos más.
María estaba en el sepulcro llorando, sumergida en su dolor. Entonces los ángeles le preguntaron: “Mujer, ¿por qué lloras?” y ella respondió: “Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.”
Si para ti algo es importante, por pequeño que sea, no dudes de que para Dios también lo es. Reza cada día el Santo Rosario cada día. No te olvides de pedir por la Paz en el Mundo.
Querido hermano:
María no está llorando por el cuerpo material de Jesús sino porque siente la ausencia de quien la llenaba el corazón en los momentos de dificultad, de quien la había mostrado el propósito de su vida, de quien la llenaba de alegría más allá de la sensación de lo material, de quien la había perdonado y, más aún, amado en su propia debilidad.
Entonces, dice el Evangelio que María, en su lamento, reconoce a Jesús porque éste la llama por su nombre.
¿Puedes imaginar que Dios está ausente de tus lágrimas? Si alguien te lo ha dicho o tú lo has imaginado o creído, tienes que saber que el enemigo te ha confundido pues a Dios sí le interesas y sí es sensible a todas tus lágrimas. Si está interesado por todo lo que vives. Dios te llama por tu nombre, no eres un desconocido para Él. Pero, además, está dispuesto a escuchar el porqué de tu lamento.
Reza cada día el Santo Rosario cada día. No te olvides de pedir por la Paz en el Mundo. por la Conversión de Rusia
¡Vive! A eso estás llamado.
Es curioso porque María Magdalena estaba buscando el cuerpo fallecido de Jesús, y Jesús, desde el amor que la tenía, también estaba buscando el cuerpo y el alma rota y golpeada de María para darla vida, para llenarla de alegría, esperanza, ilusión, para mostrarla que la vida vence al sufrimiento y que el amor es más fuerte que la misma muerte.
Solo en Cristo está la plenitud, por eso María Magdalena buscaba a Jesús y en Él descubrió el sentido de lo pequeño, de lo caduco, de las contrariedades de la vida.
“¿Por qué buscáis entre los muertos a quien está vivo?” Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás, a lo que fue ayer, y nos empuja a avanzar hacia el futuro.
Por cierto, recuerda también que morir físicamente, solo morimos un día. Los demás, hay que vivir.
Reza cada día el Santo Rosario cada día. No te olvides de pedir por la Paz en el Mundo. Por la conversión de todos los pecadores. TU hermano en la fe: José Manuel.
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