Dios ha tocado mi vida.
Dios ha tocado mi vida.
Yo soy creyente y Dios ha tocado mi vida. Me sigue amando y cuidando y entrego mi vida para extender y propagar la buena noticia de Jesús. El ateísmo no tiene respuesta ante la muerte, ni esperanza final que ofrecer. Es una cosmovisión vacía y estéril que nos deja en un universo cerrado que un día incinerará toda huella de nuestra existencia.
Es una filosofía inútil y carente de esperanza. Su historia termina en la tumba. Pero la resurrección de Jesús abre una puerta a una historia de mayor dimensión.
Ofrezco mi vida, mi tiempo, mi creatividad para mostrar a Cristo a quienes no le conocen o, conociéndole, le niegan y no le aman.
Reza cada día el Santo Rosario. Pide en el por la paz en el mundo. Tu hermano en la fe: José Manuel

Comentarios
Publicar un comentario