La santa estigmatizada, Santa Gema Galgani (1878-1903)
La santa estigmatizada, Santa Gema Galgani (1878-1903)
La santa estigmatizada, Santa Gema Galgani (1878-1903 Santa
Gema Galgani fue la primera mujer en ser elevada a los altares en el siglo XX. Tras una vida plagada de desgracias familiares y con una salud deplorable, Santa Gema se aferró a la fe de tal modo que dio su vida por Cristo. Tuvo experiencias místicas, aseguraba hablar con su ángel de la guarda y sufrió en su propia piel el dolor de los estigmas. Y a pesar de que su débil salud fue el principal obstáculo para entrar en una orden religiosa ella no dejó de vivir una vida de piedad y renuncia a todo lo mundano. Tratado por algunos de histérica, otros con indiferencias y muchos con incredulidad, entre ellos su propia familia y su confesor, cuatro años después de su muerte, se inició el proceso de beatificación que culminó con su canonización en 1940.
Aquí me tenéis postrada a vuestros pies santísimos, mi querido Jesús, para manifestaros en cada instante mi reconocimiento y gratitud por tantos y tan continuos favores como me habéis otorgado y que todavía queréis concederme. Cuantas veces os he invocado, ¡oh Jesús! me habéis dejado siempre satisfecha; he recurrido a menudo a Vos, y siempre me habéis consolado. ¿Cómo podré expresaros mis sentimientos, amado Jesús? Os doy gracias…; pero otra gracia quiero de Vos, ¡oh Dios mío!, si es de vuestro agrado… (aquí se manifiesta la gracia que se desea conseguir). Si no fuerais todopoderoso no os haría esta súplica. ¡Oh Jesús!, tened piedad de mí. Hágase en todo vuestra santísima voluntad.
Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
ORACIÓN
PARA TENER ÉXITO
EN LOS EXÁMENES
Esclarecida protectora de los examinandos, Santa Gema Galgani. Tú que recibiste del cielo inteligencia tan clara y memoria tan feliz que ocupabas siempre los primeros puestos en las clases, alcanzabas las más altas calificaciones en los exámenes y obtenías premios extraordinarios en públicos certámenes; pero que inflamada de la más tierna caridad para con el prójimo, te angustiabas y sentías como propios los suspensos de tus compañeras de colegio; ya que contemplas desde el cielo mis pasados descuidos y negligencias en el cumplimiento de los deberes escolares, alcánzame del Señor el perdón que humildemente imploro, que sepa enderezar mis conocimientos a la mayor gloria de Dios y santificación de mi alma, y que, singularmente en esta circunstancia en que voy a examinarme, conserve rectitud de intenciones, serenidad de ánimo y equilibrio de nervios, para que, obteniendo las brillantes calificaciones por las que suspiro, ensalce tu protección y eficacísimo valimiento y bendiga al Señor por todos sus soberanos beneficios, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.-Amén.
Rezar un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
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