Querido Hermano:
Querido Hermano:
Jesús está hablando de una evangelización itinerante pero sí nos enseña que, ante el desprecio de algunos, nuestra reacción debe ser seguir predicando el Evangelio, evitando la confrontación, pues no debemos olvidar que la verdad y la vida, para quienes viven desde la falsedad, el engaño y la muerte resultan despreciables.
El Evangelio nos habla de la persecución religiosa y familiar. Si queremos vivir con compromiso la fe, intentando encarnar en nuestra vida los valores del Reino de Dios, no
otra persecución muy dolorosa es la que tiene lugar en el seno de la propia familia, la de los más cercanos.
“El martirio es una gracia de Dios que no creo merecer, pero si Dios acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea semilla de libertad y señal de que la esperanza será pronto una realidad.
Permanezcamos fieles al Evangelio “¿A quién iremos? Solo tú Jesús, tienes palabras de vida eterna.
Reza el Santo Rosario cada día.
Tu hermano en la fe: José Manuel.

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