Comentario al Santo Evangelio según San Mateo 14, 22 - 23 (13 / 08 / 2023) ¡Qué tu fe sea más grande que tu miedo!
Comentario al Santo Evangelio según San Mateo 14, 22 - 23
(13 / 08 / 2023)
¡Qué tu fe sea más grande que tu miedo!
Hace no mucho nos alimentábamos de este Evangelio. Está lleno de detalles.
Jesús le pidió a los apóstoles que se adelantaran mientras Él despedía a la gente. Es un gesto importante: saludar a la gente, despedirles, mirarles a los ojos, atenderles.
En este Evangelio hay dos cuestiones que relaciono: después de despedir a la gente, subió al monte para orar, y cuando Pedro descubre que es el Señor y se pone a andar sobre el agua, al darse cuenta se hunde y se pone a gritar: “¡Señor, sálvame!” El Señor le contesta: “¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?”
Las dos cuestiones que relaciono son la oración de Jesús toda la noche (la entrega confiada al Padre), y el sentimiento de Pedro de experimentar que se hunde, que se rompen sus seguridades, que llega una crisis que le pone en cuestión su vida (una enfermedad, una crisis económica, una pérdida repentina, un accidente, una pandemia).
Rezamos juntos el Santo Rosario cada día. Pidamos por la Paz en el mundo.
Querido hermano.
La oración de Pedro es la lógica: “Señor, salvame.” Sin embargo, la contestación de Jesús nos señala que hay otra respuesta.
Lo habitual es pedir: “Señor, cúrame, dame un trabajo, protégeme en esta pandemia, ayúdame.” ¿Sería posible otra respuesta? Como cristianos, ¿existe otra respuesta que no sea la intercesión ante situaciones que nos superan? Jesús nos dice que sí.
Pero la respuesta que Jesús nos pide, además de la oración de intercesión y petición es la fe. Debemos realizar un signo significativo de fe.
Deja que tu fe sea más grande que tu miedo y no olvides que la fe no hace las cosas fáciles, las hace posibles.
En las relaciones, no descuidemos estos detalles. Invirtamos en lo gratuito, pero demos siempre un trato de excelencia a la gente, ayudándoles a que se sientan importantes, a dar belleza a las relaciones humanas.
Rezamos juntos el Santo Rosario cada día. Pidamos por la Paz en el mundo. Por las personas que mueren en accidente de tráfico en este verano.
“Señor, ¡Sálvame!”Hay momentos donde conseguimos más en esos detalles. Sin embargo le damos tanta utilidad al tiempo que normalmente pasamos de una actividad a otra sin pensar, sin mirar a los ojos, sin disfrutar de quien tenemos ante nosotros.
Antes que nada no olvidemos que tenemos que evitar situaciones de riesgo o que cumplir con aquellas normas que nos protegen a todos.
Jacob se agarra fuertemente al Señor y le dice: “No te soltaré hasta que me bendigas.”
Si estás pasando por un momento de tormenta, te invito a que realices un gesto significativo de fe.
Agarrate a Dios, y no lo sueltes hasta que te bendiga. Te invito a que busques a Dios. Sube al monte, vete al mar… donde sea, lo que tengas. Y clama a Dios: “¡Señor, sálvame!” Que no sea un ritual, sino un momento de fe que nunca olvides.
Rezamos juntos el Santo Rosario cada día. Pidamos por la Paz en el mundo. Por las personas discapacitadas.

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