Querido hermano:
Querido hermano:
Vivimos con descuido e imprudencia cuando nos abandonamos a nuestros intereses egoístas y reducimos la vida a un horizonte material.En esa clave surgen envidias, avaricias, egoísmo, lujuria, desorden, codicias… Viviendo desde lo material, las limitaciones las vemos como injusticias y la muerte como un fracaso.
Cuidar la lámpara y tener aceite para que luzca es hacer el bien con gestos de amor, de compartir, de servicio al prójimo con dificultades. Podemos estar tranquilos mientras esperamos la llegada del novio.
El Señor podrá venir en cualquier momento y tampoco el sueño de la muerte nos asusta porque tenemos la reserva de aceite acumulada con la obras buenas de cada día.
La fe inspira la caridad y la caridad custodia a la fe. Estar preparado significa escuchar y poner en práctica las palabras de Jesús, que pueden resumirse en el mandamiento del amor. Nos compromete con la construcción de un mundo mejor, más justo y fraterno.

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