“Deja que Dios te ame por tu condición de hijo”
“Deja que Dios te ame por tu condición de hijo”
El Evangelio de hoy nos habla de que, ante Dios, lo importante no es la observancia de los ritos externos sino hacer su voluntad, aún cuando haya fallos y caídas.
A lo largo del tiempo presente sí valen los protocolos con los que nos relacionamos, las preferencias, los saludos hacia personas distinguidas. Cuando vuelas, no es lo mismo volar en primera clase que en clase turista. Varía mucho el trato, la comodidad, la distinción y el precio.
Sin
embargo, las cosas para Dios no son así, aún cuando justifiquemos
los “escalones” en nombre de Dios. La figura que expresa mejor lo
que es, es aquella que no crea distinciones entre los bautizados. El
Pueblo de Dios es una imagen muy bonita en la que todos, desde el
último bautizado somos iguales en dignidad.
Lo
sustantivo es el bautismo. Nosotros, en la parte organizativa, en la
jerarquía de la Iglesia, hemos establecido distinciones, protocolos
y alguna que otra diferencia más.
Rezamos Juntos el Santo Rosario de cada día. pedimos por la paz en el mundo.
Tu hermano en la fe: José Manuel.

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