“No vivas la cruz sin Cristo, pues con él no dudes que alcanzarás la vida”
Me gustaría que recordaras lo siguiente: vivir la cruz sin Cristo es una temeridad. Por eso, agárrate a Cristo en lo que entiendas y en lo que no. Y descubre también que muchas realidades humanas, incluso vividas desde la fe, no siempre (o al menos en el momento de vivirlas) se entienden. Hay momentos donde toca acoger, abandonarse en Cristo y “que pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya.”
Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías. Reza Cada día el Santo Rosario, con la Virgen María. Pide por la Paz en el Mundo. Por los jóvenes, para que sigan el camino, hacia Cristo.
Tu
hermano en la fe: José Manuel.

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