Querido hermano:
Querido
hermano:
Hay muchos que no entienden la cruz. Les resulta incómoda y incluso viven la fe a modo de seguridad, de escudo protector: “No puede ser que yo, que sigo a Cristo, que rezo cada día, que cumplo con los mandamientos… no es posible que me pase nada malo. Pero es cierto que, si Dios nos ama tanto,… ¿por qué permite ciertas cosas?
No me cabe la menor duda de que vivir en la presencia de Dios no es lo mismo que vivir de espaldas a Él, pero es verdad que en la vida humana que vivimos existen situaciones que no podemos explicar.
Sin embargo existen otras realidades humanas a las que no sabemos dar una respuesta lógica. Qué decir de la pobreza que sufren millones y millones, de las catástrofes naturales. Qué decir de accidentes trágicos que golpean a tantas familias.
Otras veces te saldrá con más naturalidad “Padre, ¿por qué me has abandonado?” No temas, también las hizo Cristo, pero no vivas la cruz sin Cristo, pues con Él no dudes que alcanzarás la vida.

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