Querido hermano:
En la época de Jesús, igual que ahora, el legalismo se fijaba más en la apariencia. Sin embargo, Jesús va a la intención, analiza el corazón, pues la verdad está en el hijo que se negó inicialmente pero al final recapacitó y cumplió lo que le mandaba el padre. Por eso Jesús concluye que no todo el que se sujeta a normas y una religiosidad exterior aparece agradable ante Dios, sino el que cumple en espíritu y verdad.
“Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino al Reino de Dios.” El motivo es simple: su relación con Dios es desde la fe y la confianza pero desde la verdad, mientras que en los cumplidores es desde el merecer y, normalmente, desde el fingimiento.
Te
invito a que no te escondas en tu pequeñez. Habla con Dios y
exprésale tus cansancios, tus negaciones, pero no te esfuerces por
ser un fiel cumplidor que le pide a Dios que le ame por lo que cree
merecer. Es muy arriesgado, muchos días te quedarás en ayunas.

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