Querido hermano: Buscamos experiencias que se salgan de lo común.
Buscamos experiencias que se salgan de lo común. Sin embargo, ante la solicitud de un milagro para acreditar su autoridad, Jesús les dirige al único signo que es negación de toda espectacularidad milagrosa: el signo de Jonás, que habla de la necesitad de conversión, de como la vida nueva participa de la muerte y resurrección de Jesús y de como el gran signo de Dios es su misericordia y amor, especialmente en nuestra debilidad.
El gran signo que transforma vidas, que levanta a los que están caídos, que no humilla, que no está reservado a los perfectos, a los ricos, a los sabios, es el signo del amor, que restaura incluso a los más pecadores.
¿Te has encontrado alguna vez en esa situación? En la fe, te lo aseguro, no hay un signo más importante que sentir a un Dios que cuida, espera, restaura, perdona y vuelve a perdonar. Hay quienes van detrás de grandes signos de curaciones o de milagros.
Reza cada día el Santo Rosario. Pide por la Paz en el Mundo.

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