Querido hermano:
Jesús nos da la pista para atender a su presencia: “Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha.” Me quedo con el “a mí me escucha.”
Tenemos la oportunidad cada día de escuchar a Dios. ¿Cómo? Pues muy sencillo. Te invito a que leas cada día la Biblia; en especial la vida de Jesús. Estos comentarios pretenden acercarte a la Palabra, pero tómate además tu tiempo para leer con paz el Evangelio, adentrarte en esa Palabra de Dios que es luz y guía, alimento y fortaleza.
La Biblia, no lo olvides, es Dios que nos habla cada día, que renueva su amor, que nos recuerda que somos importantes a pesar de nuestras fragilidades y caídas.
Jesús
dice que quien rechaza a los profetas y apóstoles, a Él le rechaza,
por eso cuida también de vivir tu fe en comunidad. Y atiende a tus
pastores, sus indicaciones. Todos necesitamos que
alguien
nos guíe, nos abra los ojos y nos desafíe con metas en la fe.
Cada día rezamos el Santo Rosario. Tu hermano en la fe: José Manuel.

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