Querido hermano:
Jesús nos enseña dos cosas: la primera, que para entrar en el Reino de Dios tan solo necesitamos sencillez y sentirnos necesitados como cualquier niño necesita el cariño y protección de sus padres.
Para el crecimiento de la fe necesitamos sentirnos niños. No lo sabemos todo, no lo podemos todo, no nos sobra nada. Más bien, es todo lo contrario, por eso Jesús nos indica que nos hagamos como ellos, como los niños: sencillos, necesitados y agradecidos.
Es curioso que Jesús no puso como ejemplo a un personaje de importancia, cultivado, educado, adinerado, famoso. No. Puso a un niño, que también puede ser caprichoso, desobediente e inconstante.
La segunda cosa que nos enseña es que, cuando una oveja se pierde, Dios va tras ella hasta que la encuentra. No se conforma con las que le quedan, no tira la toalla por ella, la perdida, la rebelde.
Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario. Reza cada día el Santo Rosario.
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“Cuando una oveja se pierde, Dios va tras ella, hasta que la encuentra”
Ante la pregunta de los discípulos “¿Quién es el más importante en el Reino de los Cielos?” Jesús vuelve a sorprendernos pues nos muestra que el más grande es el sencillo, el pequeño, el pobre de espíritu; y también el pecador, pue

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