Querido hermano:
Recuerda lo que nos dice Pablo en la Carta a los Romanos: “El salario del pecado es la muerte pero el don de Dios es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor.” o “Donde abundó el pecado sobreabundó la gracia.”
Jesús nos hace partícipes de su victoria sobre el pecado y la muerte.
En segundo lugar, Jesús nos dice: “El que no está conmigo está contra mí. El que no recoge conmigo, desparrama.”
Es decir, no podemos mantenernos neutrales ante Jesús: o le aceptamos y seguimos radicalmente o, simplemente, no lo aceptamos. Pero piensa en las pequeñas cosas del día a día, pues no es solo cuestión de evitar el pecado, sino de llenarnos de Jesús y vivir la vida de Dios.
Una forma de expulsar los demonios y vivir la vida de Jesús es perdonar de corazón a quien te ofende, aunque te cueste. Es no murmurar de nadie y no juzgar.
Es dar protagonismo al amor cuando hay diferencias.
Reza cada día el Santo Rosario, cada día junto a la Virgen María- Pide por la Paz en el Mundo.

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