Querido hermano.
Nos tenemos que abandonar a la guía del Espíritu Santo, dejarle que vaya gobernando nuestra vida pero no olvides que al entregar tu vida a Dios, Él no te quita nada, te lo da todo. Querido hermano.
Una de las frases que me han interrogado mucho del Evangelio es la de “A quien hable contra el Hijo del Hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra en Espíritu Santo no se le perdonará”.
El pecado contra el Espíritu Santo es la impenitencia, la falta de conversión, no querer cambiar en aquellas situaciones desordenadas en las que nos dejamos llevar por lo fácil, lo cómodo, lo que todo el mundo hace, perseguir metas inmediatas que reportan un placer inmediato pero que nos conducen al vacío.
El pecado contra el Espíritu Santo es rechazar la misericordia de Dios y el don de la salvación. Qué pena cuando escuchas a gente decir que no necesitan a Dios. Ellos pueden controlar y manejar sus vidas. Reza el Santo Rosario Cada día.

Comentarios
Publicar un comentario