Querido hermano:
Querido hermano:
En el seguimiento a Jesús son muy importantes las motivaciones. Jesús deja claro que seguirle a Él supone vivir como Él vivió y no apetecerle comodidades y ventajas humanas. O tan solo un modo de vida instalado en manipular y ofrecer cosas religiosas que ofrecemos a los demás y que no vivimos.
Jesús
ya alertó del peligro de ser vendedores de productos que no
consumimos. El fingimiento es un error grave y posible. En la
“cátedra” de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos.
Como dijo Jesús, “Lo que os digan, ponedlo por obra, pero no los
imitéis pues dicen y no hacen.”
Las
excusas para no seguir a Jesús siempre abundarán. Tenemos que hacer
o volvemos a todo aquello a lo que renunciamos un día por seguir a
Jesús.
Seguir
verdaderamente a Cristo requiere una entrega total y un
desprendimiento de las cosas de este mundo. Y este es el camino para
que seas feliz. No tengas miedo. Si Jesús te llama, déjalo todo,
confía en Él y síguele.

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