Querido hermano:
Hay quienes piensan que la meta es que se hable de ellos, destacar por algún carisma, por algún don especial, que su nombre aparezca en los medios. Sin embargo, Jesús aclara que lo importante es que nuestros nombres sean reconocidos en el Cielo. Por eso, lo que Dios más valora no es el servicio, sino el corazón.
Hay veces en que nos dejamos llevar por la mentira de que Dios valora más que hagamos algo por Él que estar con Él, y podemos convertir nuestro servicio a Dios en un ídolo. Incluso podemos pensar que somos nosotros los que echamos demonios o convertimos a la gente. Algunos olvidan por su posición, que la facultad y la misión vienen de Dios. De ahí que Jesús declara que entender algunas cosas requiere sencillez y docilidad de espíritu: “Te doy gracias, Padre, Señor de Cielo y Tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla.”

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